Estudiar un idioma  no siempre tiene porqué ser aburrido, no sólo tienen que ser ejercicios y ejercicios de un libro. Hay otras formas más divertidas que nos pueden reforzar. Por ejemplo escuchar canciones nos ayuda  mucho a mejorar nuestra pronunciación, a adquirir nuevo vocabulario, a acostumbrar nuestro oído y a habituarnos al ritmo propio del […]

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